 La Bisbal d’Empordà, capital de nuestra comarca, se extiende junto al río Daró, al pie del macizo de Les Gavarres. La ciudad, que en la actualidad cuenta con poco más de 9.200 habitantes, nació alrededor de un núcleo medieval muy bello en el que destaca el barrio judío, con sus calles en zigzag. El castillo palacio (siglo XI) es un ejemplo extraordinario del románico civil catalán, y también resulta particularmente destacable la iglesia barroca de Santa Maria, de principios del siglo XVIII. En diferentes puntos de la ciudad podemos observar bellos edificios modernistas, fruto de la intensa actividad cultural y política que se desarrolló en la ciudad en esta época. El viernes se celebra el tradicional mercado semanal, que ocupa todo el núcleo antiguo de la población. Pero La Bisbal d’Empordà es conocida sobre todo por sus productos cerámicos. La altísima calidad de su arcilla roja y la destreza de los ceramistas locales han convertido La Bisbal en la capital catalana de la cerámica. A ambos lados del Carrer de l’Aigüeta, que atraviesa la población, se acumula una gran cantidad de tiendas, salas de exposición y talleres de cerámica artesanal donde podrá adquirir cualquier tipo de producto realizado en barro. Cada dos años, en el mes de octubre, se celebra la Feria de Cerámica Artesanal e Industrial de La Bisbal. Por otra parte, si desea ampliar sus conocimientos sobre esta artesanía y sobre su evolución en la ciudad, no deje de visitar el Museo Terracota. También cabe destacar los numerosos comercios de anticuarios, que destacan por la gran calidad de los artículos que ofrecen. Otro producto de esta población famoso por su exquisitez son los bisbalencs, unos dulces típicos que confeccionan las pastelerías locales.
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