La ruta, que empieza en Gualta, nos lleva a conocer la zona que comprende el último tramo de los ríos Ter y Daró, que a lo largo de los años han generado una extensa llanura que ha ido ganando terreno al mar. Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha intentado aprovechar las abundantes tierras fértiles, ha ido ganando terreno a las ciénagas y marismas y ha creado extensos campos de cultivo: los campos del Pla.
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